Cuando se realizan compras con una tarjeta de crédito, cuando se accesa a
recursos o áreas restringidas, cuando se aborda un avión o un barco, etc. Son
solo algunos ejemplos donde es necesario verificar si nosotros realmente somos
quienes decimos ser. La identificación de nosotros mismos es, de hecho, un
procedimiento muy común en la sociedad moderna. Tradicionalmente, las
estrategias de identificación están basadas en algo que
conocemos.
Por ejemplo, una contraseña o un PIN (número de identificación personal); o en
algo que
poseemos, como una tarjeta o un chip.
Infortunadamente, las contraseñas se olvidan o pueden ser robadas por un
intruso, las tarjetas se pueden perder o ser robadas.
La
biometría es la ciencia mediante la cual nos identificamos
por lo que
somos, utilizando características fisiológicas de
nosotros mismos. Los sistemas de identificación biométricos prometen suministrar
acceso seguro a recursos físicos y virtuales, ya que, a diferencia de los
métodos tradicionales, ellos están basados en lo que somos, como por ejemplo las
huellas digitales, la forma de la cara, el iris, la retina, la geometría de la
mano, la voz, la firma y el sistema vascular (las venas y arterias).
Figura 1. Distribución actual de las tecnologías biométricas
Un sistema biométrico utiliza sensores para capturar la información biométrica y
luego la convierte a un formato matemático y entendible para el computador.
Cuando un usuario es registrado por primera vez, se crea un perfil biométrico
conocido como “Template” o patrón, el cual es almacenado en una base de datos.
El sistema biométrico, entonces compara este template con la nueva imagen creada
cada vez que un usuario accesa el sistema.
Para una empresa, la biometría aporta valor en dos formas. Primero, un sistema
biométrico automatiza la entrada a áreas seguras, eliminando o al menos
reduciendo la necesidad del monitoreo por personal de control y vigilancia.
Segundo, embebido en un esquema de autenticación, el sistema aporta una fuerte
capa de verificación para nombres de usuario y contraseñas.
Los sistemas biométricos adicionan un identificador único para autenticación en
redes o internet, el cual es muy difícil de violar. Las tarjetas inteligentes y
algunos otros sistemas también soportan un identificador único, pero, la
biometría tiene una gran ventaja sobre los otros sistemas: Un usuario no puede
extraviar su huella, su retina o su voz.